Renuncia el experto en vacunas que acusó al gobierno de Trump de promover medicamentos «potencialmente peligrosos»

    Renuncia el experto en vacunas que acusó al gobierno de Trump de promover medicamentos

    Por Dareh Gregorian y Sarah Fitzpatrick – NBC News

    El doctor Rick Bright, un alto funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por su sigla en inglés), presentó su renuncia el martes, luego de haber denunciado que fue despedido de un puesto clave por su oposición a la forma en que se desarrolla la vacuna del coronavirus.

    Bright rechazó «los esfuerzos para financiar medicamentos potencialmente peligrosos promovidos por personas con conexiones políticas», según comunicaron sus abogados.

    El doctor «ya no puede tolerar trabajar para una Administración que antepone la política a la ciencia en gran detrimento del pueblo estadounidense«, alegaron las abogadas Debra Katz y Lisa Banks en un comunicado.

    Bright presentó en mayo una denuncia por irregularidades acusando de «abuso de autoridad o mala gestión» en el HHS. El doctor declaró que su resistencia a la presión política lo llevó a ser destituido de su cargo como subsecretario adjunto de preparación y respuesta y director de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (BARDA, por su sigla en inglés).

    La denuncia de 89 páginas señala que Bright fue transferido de BARDA «sin advertencia ni explicación» por su negativa a promover la hidroxicloroquina, el medicamento contra la malaria que el presidente Trump ofreció como un posible remedio contra el coronavirus.

    El funcionario fue trasladado a los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), donde afirmó que lo habían dejado de lado. Una denuncia enmendada decía que no se le había asignado ningún trabajo significativo desde el 4 de septiembre, después de completar su asignación anterior. «Ha estado inactivo durante semanas», indicó en la denuncia modificada, también enviada el martes.

    «El doctor Bright se vio obligado a dejar su puesto en los NIH porque no puede quedarse de brazos cruzados y trabajar para una Administración que ignora la experiencia científica, anula la orientación de salud pública y no respeta a los científicos profesionales, lo que provoca que cientos de miles de estadounidenses enfermen y mueran», apuntaron los abogados.

    También dijeron que había ideado un plan para «una sólida infraestructura nacional de pruebas», que los líderes ignoraron «debido a consideraciones políticas».

    «Después de que se suprimiera su trabajo por razones políticas en detrimento de la salud y la seguridad públicas, el doctor Bright no pudo realizar ningún trabajo adicional para combatir este virus mortal. Esta fue la proverbial gota que derramó el vaso», lamentaron los abogados.

    Después de que Bright hiciera pública su queja de mayo, un representante de HHS dijo que fue transferido porque se necesitaba su ayuda en los NIH.

    Durante su tiempo en BARDA, Bright aceleró uno de los tratamientos que Trump ha recibido para combatir la infección de coronavirus, el cóctel de anticuerpos de Regeneron. Fue el primer contrato que firmó como director de la institución.