¿Por qué no se puede manejar mientras se habla por celular? Nueve razones nos enseña la neurociencia de que no es posible

¿Por qué no se puede manejar mientras se habla por celular? Nueve razones nos enseña la neurociencia de que no es posible
¿Por qué no se puede manejar mientras se habla por celular? Nueve razones nos enseña la neurociencia de que no es posible

 Por Feliz Vinicio Lora

Si mascar chicles a la vez que caminamos (en esta tarea perdimos los hombres), suele ser un tanto difícil, se pueden imaginar  que pasaría cuando una persona mientras conduce su vehículo al mismo tiempo hablar por el celular? Un 94 % de que  choquemos.

Pero, cuando hablamos mientras manejamos y a la vez estamos pasado de alcohol, ¿que pasaría? Tragedia total.

No es por casualidad que la República Dominicana hay un alto índice  de muertes por accidentes de tránsito en el mundo, en relación a su población, con una tasa de 41.7 por cada 100 mil habitantes.

Al margen de lo que digan las leyes de transito y la prudencia, el cómo opera nuestro cerebro cuando hablamos por el celular mientras estamos conduciendo, la neurociencia lo explica todo científicamente:

  1. Se estima que sólo una de cada 40 personas puede realizar dos acciones a la vez con la misma efectividad.
  2. A pesar de que solemos pensar que somos capaces de tener un cerebro ‘multitarea’, lo cierto es que actividades como conducir  nuestro y hablar por teléfono son totalmente incompatibles.
  3. No es verdad que seamos capaces de ser multitarea: nuestra mente focaliza las actividades de manera secuencial, poniendo diversos grados de atención en una tarea u otra respectivamente.
  4. Nuestro cerebro no puede realizar dos tareas a la vez al máximo rendimiento y con una efectividad completa.
  5. El Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, no somos conscientes de que nuestra mente está ‘ciega’ a la hora de manejar dos tareas al mismo tiempo, ya que no nos avisa de que no está poniendo el mismo grado de atención en conducir y hablar por teléfono.
  6. Dos tareas totalmente diferentes, como manejar un automóvil y hablar por teléfono, compiten entre sí por ‘ocupar’ al máximo los circuitos neuronales de nuestra mente.
  7. No ocurriría lo mismo con las múltiples actividades que hacemos de manera común mientras conducimos (estar pendientes de nuestro carril y del contrario, prestar atención a las señales de tráfico, reducir o aumentar la velocidad cuando sea necesario, etc.), ya que en este caso son tareas relaciondas que se ‘necesitan’ entre sí.
  8. Para probar que la mente es incapaz de focalizar de manera adecuada la atención en las dos actividades citadas, científicos de la Carnegie Mellon University demostraron en una investigación publicada en Brain Research cómo nuestro cerebro se ve alterado.
  9. Para probar que la mente es incapaz de focalizar de manera adecuada la atención en las dos actividades citadas, científicos de la Carnegie Mellon University demostraron en una investigación publicada en Brain Research cómo nuestro cerebro se ve alterado.