Perú seguirá usando hidroxicloroquina contra la covid-19

Perú seguirá usando hidroxicloroquina contra la covid-19

Perú mantendrá el uso de la hidroxicloroquina como parte del tratamiento para pacientes con covid-19, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió suspender su suministro por riesgos de arritmia cardíaca, dijo este martes el Ministro de Salud.

«La hidroxicloroquina va a ser parte del tratamiento estándar del Perú hasta que el grupo de expertos que lo ha recomendado para usarlo en el nivel primario nos recomiende que no lo hagamos», declaró a periodistas el ministro Víctor Zamora.  

El nivel primario implica que la medicina será administrada a pacientes con el nuevo coronavirus en dispensarios o fuera del ámbito hospitalario, en la fase de tratamiento comunitario.

El anuncio representa una vuelta atrás respecto a la decisión de hace una semana de suspender la hidroxicloroquina como parte de la batería de medicamentos que se usan en Perú contra la covid-19, en acatamiento de la recomendación de la OMS.

La decisión de las autoridades sanitarias se tomó durante una reunión del ministro con un consejo de asesores médicos el lunes. 

La hidroxicloroquina es una molécula derivada de la cloroquina, que se utiliza para combatir enfermedades como el paludismo y lupus.

Perú empezó a administrarla en abril, en el marco de un ensayo clínico global promovido por la OMS bajo el nombre Solidarity. La investigación se origina en el Oslo University Hospital, en Noruega.

Según un estudio, publicado el 22 de mayo en la revista científica The Lancet, la hidroxicloroquina no es eficaz contra la covid-19 y aumenta el riesgo de muerte y de arritmia cardíaca. 

La metodología del estudio fue sin embargo puesta en duda por una parte de la comunidad científica. Los métodos de los anteriores estudios que destacaban su eficacia también habían sido criticados.

El estudio llevó a muchos países a suspender el uso de la molécula.

Perú es el segundo país de América Latina con más contagiados de covid-19, con más de 170.000 casos confirmados y 4.600 muertos al 1 de junio.