Otro cubano muere en un incidente violento a manos de la Policía

    Yamisel Díaz Hernández, de 38 años, murió en un incidente violento protagonizado el pasado domingo por la Policía cubana en Artemisa, al oeste de La Habana, según sus familiares.

    A tres semanas de la muerte del joven negro Hansel Ernesto Hernández Galiano, de 26 años, a quien un oficial de la Policía disparó por la espalda, según sus familiares. Esta nueva muerte levanta una ola de denuncias por presunto abuso policial, justo cuando el gobierno apuesta por fortalecer los cuerpos represivos para afrontar una nueva crisis económica.

    “Ellos dicen que él andaba con dos más cuando el policía le dio el tiro. El problema es que yo no sé quiénes son las personas que andaban con él”, dijo a Radio y Televisión Martí Federico Díaz García, el padre de Yamisel Díaz Hernández.

    El hombre no cree que su hijo haya muerto en las circunstancias descritas por los agentes. “Quien lo mató fue la Policía de Consolación”, dijo.

    Según la versión de los agentes implicados en el incidente violento y que reproduce una nota del Ministerio del Interior leída en la televisión oficial, Díaz Hernández iba en compañía de otras dos personas tras presuntamente robar caballos en la zona.

    Al ser interceptados por la Policía, Díaz Hernández agredió a uno de los agentes con un machete y éste, “en defensa propia”, lo mató de un disparo, según la versión de las autoridades.

    El Minsterio del Interior dijo que el fallecido tenía “múltiples antecedentes penales” y se encontraba en “libertad condicional”.

    José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba y ex preso político, denunció la muerte de Díaz Hernández en las redes sociales. Un empleado de la funeraria de la localidad Ramón López Peña, en San Cristóbal, confirmó a el Nuevo Herald que el cuerpo de Díaz Hernández fue velado allí. También dijo que al hombre le sobreviven tres hijas.

    En Cuba, donde según expertos no hay independencia de poderes y la prensa independiente es ilegal, hechos violentos a manos de la Policía no son publicados en los medios de comunicación en poder del Estado y, en caso de que puedan pasar la censura, sólo se publica la versión oficial del incidente.