Muere de un derrame cerebral el campeón automovilístico Adriano Abreu Pérez

    Muere de un derrame cerebral el campeón automovilístico Adriano Abreu. Fuente externa.
    Muere de un derrame cerebral el campeón automovilístico Adriano Abreu. Fuente externa.

    El deporte automovilís­tico dominicano está de luto. El legendario y pre­cursor del automovilis­mo dominicano, Adriano Abreu Pérez, reconocido piloto de Santiago, falle­ció luego de permanecer varios días aquejado de salud en un centro médi­co privado de su ciudad natal.

    El deceso de Abreu se produjo a las 5:30 de la tarde de este jueves en la clínica Corominas donde estuvo ingresado por cerca de dos semanas a causa de un derrame cerebral.

    Su cuerpo será expues­to desde las 9:00 de la ma­ñana de este viernes en la funeraria Blandino de la ciudad de Santiago y se­rá sepultado en horas de la tarde en el cementerio de la avenida 30 de Marzo.

    Abreu, ganador de múlti­ples premios en su época de piloto de autos de carreras, fue internado en el citado centro de salud donde fue intervenido quirúrgicamen­te y aunque experimentó li­gera mejoría no llegó a re­cuperarse, según informó Guillermo Otenwalder, alle­gado a la familia.

    El año pasado fue gana­dor del Premio Horacio Ál­varez, como “Leyenda De­portiva del Año”.

    Cuando la región del Ci­bao aún no había entrado el año 2000, hubo una ge­neración que tenía gran pa­sión por la velocidad y las carreras, y dentro de ella brilló con mucha luz este deportista, marcando un antes y un después en la historia automovilística del país, convirtiéndose en un referente y orgullo.

     La velocidad venía en su sangre. Y es que dentro de la familia Abreu están los precursores del referido deporte en República Do­minicana, iniciando por su padre, Bienvenido Abreu, quien hizo de las pistas su lugar favorito, y que trans­mitió a sus hijos la misma pasión.

    Abreu, padre de Caroli­na, Adriano, Joel y Adriana Abreu, venía con una situa­ción de salud delicada. Era hipertenso y padecía de dia­betes, por esta última enfer­medad estaba sometido a un proceso de diálisis.

    Adriano Abreu Pérez, “El Oso”, como popularmente se le conoce a este gran pi­loto santiaguero, es una le­yenda viviente de nuestro automovilismo, siendo sin duda alguna, uno de los pi­lotos más rápidos que ha ha habido en el país.

    Durante su vida de piloto de carreras de velocidad li­bró grandes batallas con el también piloto Luis Rafael Méndez en la desapareci­da pista del autódromo La Cumbre. Fueron las dos fi­guras más emblemáticas de ese circuito, por la rivalidad que mantenían en cada una de las carreras que libraron.

    A lo largo de las décadas de los 80 y 90 fueron los dos principales protagonistas de la categoría GTS.

    Desde sus inicios Abreu fue un piloto agresivo po­niendo al público a vibrar con sus frenadas profundas y la agresividad en sus reba­ses, pero con la caballero­sidad que caracteriza a un virtuoso del volante.

    El primer gran reto de “El Oso” llegó en 1971 cuando corrió en la Base Aérea de San Isidro compitiendo en la categoría 0 a 1300cc ob­teniendo una impresionan­te victoria,

    Pero también del Nis­san con su único 46, siendo campeón en al GTA y GTB desde 1981 hasta 1985 ga­nándolo todo en esos años.

    Listin Diario/rr/jc