Macron pide al presidente de China “respeto” hacia la unidad de la UE y sus valores

    El presidente francés, Emmanuel Macron, exigió este martes a su homólogo chino, Xi Jinping, “respeto” por una Europa unida como bloque comercial y geopolítico, hoy bajo tensión tanto por la pujanza de China como por el unilateralismo de los Estados Unidos de Donald Trump

    En una reunión en París, en la que también participaron la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, los europeos lanzaron un mensaje doble.

    Primero, de unidad con los chinos en defensa de las instituciones multilaterales y la cooperación internacional.

    Y segundo, de desconfianza ante las ambiciones hegemónicas de Pekín, que dividen a la UE.

    «Tenemos divergencias. Es obvio que, en la historia de la humanidad, el ejercicio del poder no existe sin las rivalidades. Nadie es ingenuo.

    Pero respetamos a China y estamos decididos al diálogo y la cooperación», dijo Macron, flanqueado por Xi, Merkel y Juncker, en una declaración a la prensa al término de la reunión, en el Palacio del Elíseo.

    «Esperamos que nuestros grandes socios respeten tanto la unidad de la Unión Europea como de los valores que defiende, para sí misma y para el mundo

    El encuentro cierra una vista de cinco días del líder chino a Italia, Mónaco y Francia.

    La gira europea de Xi ilustra la complejidad de la relación. Comenzó la semana pasada en Italia, último país europeo —y primero del grupo de potencias industriales del G-7— en adherirse al proyecto de infraestructuras de la Nueva Ruta de la Seda, destinado a conectar a China con el resto del mundo.

    La decisión italiana de sumarse al proyecto ha suscitado recelos en otras capitales europeas y en Washington. También marca la falla que separa la Europa franco-alemana —la de Macron y Merkel, en la que también se inscribe España— de otros países, algunos como Italia gobernador por líderes populistas y nacionalistas, que se acercan por su cuenta a Pekín

    «Es cierto que tenemos puntos de desacuerdo, de competición, pero es una competición positiva. La cooperación es lo principal. Estamos avanzando juntos», dijo Xi. «No debemos permitir que la desconfianza nos lleve siempre a mirar hacia atrás».

    Al invitar a la canciller alemana y al presidente de la Comisión Europea a la reunión con Xi, Macron europeizó la visita de Estado de tres días del presidente chino a Francia.

    Era una manera de forzar a Xi a salir del marco de las relaciones bilatarales con los socios europeos.

    Y, también, de ocupar el papel de líder de facto de la UE, su portavoz e interlocutor ante las potencias mundiales

    «Es cierto que tenemos puntos de desacuerdo, de competición, pero es una competición positiva. La cooperación es lo principal. Estamos avanzando juntos», dijo Xi. «No debemos permitir que la desconfianza nos lleve siempre a mirar hacia atrás».

    Al invitar a la canciller alemana y al presidente de la Comisión Europea a la reunión con Xi, Macron europeizó la visita de Estado de tres días del presidente chino a Francia.

    Era una manera de forzar a Xi a salir del marco de las relaciones bilatarales con los socios europeos. Y, también, de ocupar el papel de líder de facto de la UE, su portavoz e interlocutor ante las potencias mundiales

    Fuente: elpais