France 24 «Ya basta»: el hermano de George Floyd pide al Congreso reformar el aparato policial

    Un día después del funeral de su hermano, Philonise Floyd acudió a la Cámara de Representantes para pedir reformas al sistema policial en medio del debate para regular y penalizar las conductas policiales violentas que ha llegado al Congreso a raíz de las protestas multitudinarias por la muerte de Floyd.

    Un día después del funeral de su hermano, Philonise Floyd acudió a la Cámara de Representantes para pedir reformas al sistema policial en medio del debate para regular y penalizar las conductas policiales violentas que ha llegado al Congreso a raíz de las protestas multitudinarias por la muerte de Floyd.

    «Honren la memoria de George haciendo los cambios necesarios para que las fuerzas de seguridad sean la solución, y no el problema», dijo Philonise Floyd, el mayor de los hermanos menores de George Floyd ante la Cámara de Representantes de EE. UU. durante la primera audiencia para reformar la legislación que rige al aparato policial estadounidense.

    George Floyd murió violentamente el pasado 25 de mayo a manos de la Policía de Minneapolis. Su muerte desató una oleada de protestas multitudinarias en Estados Unidos y en muchos otros países y generó un movimiento mundial contra del racismo y la violencia policial sistemática contra la población afrodescendiente. 

    El llamado contra este tipo de crímenes es el que materializó Philonise Floyd, quien pidió a los legisladores hacer cambios para evitar más muertes como la de su hermano. “Hagan que rindan cuentas cuando hagan algo mal», dijo, en referencia a los numerosos policías blancos que han sido exonerados tras la muerte de afroamericanos bajo su custodia.

    «¿Es eso lo que vale la vida de un hombre negro? ¿Veinte dólares?»

    George Floyd, que trabajaba en servicios de seguridad en clubes nocturnos, fue detenido por cuatro policías mientras caminaba desarmado fuera de una tienda en la que un trabajador había denunciado que un hombre que coincidía con su descripción había intentado pagar con un billete falso de 20 dólares. 

    Uno de los agentes, Derek Chauvin, despedido del cuerpo de policías y acusado de asesinato y por quien se ha fijado una fianza de 1.250.000 dólares, mantuvo durante casi nueve minutos su rodilla sobre el cuello de Floyd, que en varias ocasiones pidió que lo dejara respirar. El agente no cedió, lo que finalmente le causó la muerte por asfixia.

    «¿Es eso lo que vale la vida de un hombre negro? ¿Veinte dólares? Estamos en 2020. Ya basta. La gente que marcha en las calles les está diciendo que ya basta”, afirmó el hermano de Floyd y pidió enseñar a los policías a «tratar a la gente con empatía y respeto» y que «la fuerza letal solo debe usarse en raras ocasiones cuando la vida está en riesgo».

    Las divisiones entre republicanos y demócratas por la reforma policial 

    Las declaraciones de Philonise Floyd se produjeron durante la primera audiencia realizada en el Congreso para examinar la injusticia racial y la brutalidad policial por la muerte de Floyd, al tiempo que el Comité Judicial de la Cámara, liderada por la mayoría demócrata, impulsa una reforma legal que ha levantado asperezas entre los republicanos. 

    El proyecto prohibiría los estrangulamientos y las órdenes de ‘nocaut’, permitiría a las víctimas y sus familiares demandar a la Policía, limitaría el uso de la fuerza legal, obligaría a los agentes a llevar cámaras de video en sus uniformes y convertiría el linchamiento en un delito de odio federal, entre otras medidas para limitar las malas conductas policiales. 

    Los republicanos, por su parte, acusan a los demócratas de querer «desfinanciar» a la Policía. «La gran mayoría de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley son responsables y heroicos», aseguró Jim Jordan, el principal republicano del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, mientras su compañero Mike Johnson defendió que «unas pocas manzanas podridas» no tendrían por qué afectar al resto del aparato policial.

    Otro proyecto de reforma se impulsa también en el Senado, controlado por la mayoría republicana. Por el momento no está claro si demócratas y republicanos podrán ponerse de acuerdo para impulsar los cambios que piden en las calles miles de ciudadanos cansados de los excesos permitidos entre los aparatos policiales.