Discusión sobre la naturaleza del universo (OPINIÓN)

8

Juan Freddy Armando

Hoy inicio una serie de artículos con opiniones emitidas en facebook por un grupo de amigos. Los protagonistas no somos astrónomos, filósofos ni científicos. Por ello, son solo un rico y amistoso intercambio de inquietudes publicado para integrar a más lectores al debate. Agradezco al amigo Manuel González enviarme el diálogo.

Probablemente sea yo el menos dotado para la discusión, pero participo a fin de aprender de los sabios. Veamos las opiniones de varios contertulios.

Manuel González:

Me alegra darte los buenos días. No sé si recordarás parte de este conversatorio que sostuviste en “La Peña de Frank Peña”:

“Juan Freddy Armando:

Jajaja. Usted, distinguido Dr. Frank Peña, ha sido contagiado de evasiopatía (valga el invento del vocablo) por el Ing. Julio Ramírez. Esa enfermedad tiene una doble manifestación:

  • Opinar atribuyendo al contradictor una opinión que no ha dado. Nunca he dicho diré que el universo «es un caos, cero ley o libertinaje», como él señala en su comentario. Me parece que el caos se manifiesta cuando en una serie de efectos de una causa, surgen efectos contrarios, diferentes, a los esperados por quien conoce el comportamiento de esa causa. Caos no es ausencia de leyes.
  • Caos significa que esos fenómenos de los que usted habla en la historia que narra en su comentario, por ejemplo, no pueden ser previstos en fecha, intensidad, etc. aunque se conozcan las leyes que los impulsan. ¿Por qué, porque en el universo que conocemos los fenómenos no tienen, como ocurre habitualmente en la matemática, unas pocas variables previsibles, sino muchas y complejas variables que se alternan en presencia e intensidad, y hacen imposible reglamentar con exactitud un determinado efecto. Le sugiero, además, Dr. Frank Peña, que estudie los planteamientos que hago sobre las irregularidades del universo conocido, a ver si puede refutarlas.
  • La evasiopatía se manifiesta también su escrito evadiendo los plantemientos y argumentos que he expuesto para fundamentar mi tesis de que el universo es un sistema y antisistema al mismo tiempo, que es una combinación de caos y orden en dialéctica y constante alternabilidad, unión y lucha.

Braulio Rodríguez:

El venerable Mario Bunge un gran filósofo de la ciencia trató de desentrañar la complejidad de los fenómenos y la posibilidad de la ciencia para adentrarse en ellos y abordarlos y darles una explicación razonable.

En ese contexto y hasta donde sepamos, la realidad al ser tratada de acuerdo a nuestras experiencias sensoriales puede variar de un sujeto a otro, el tiempo constituye otro factor que distorsiona el carácter de nuestra percepción de la realidad.

El uso que pudieron haber tenido las pirámides diseminadas por todo el globo terráqueo, limita nuestra visión a partir de nuestras propias vivencias.  Una persona  de unos diez años no podrá imaginarse cómo podría marcarse un teléfono de disco.  Simplemente tratará de marcar de acuerdo a su aprendizaje: “punchando” cada número.   Así sucede con la valoración que hacemos de la realidad objetiva, fáctica  e ideas que estudiamos.

Al igual que la persona  de diez años que no sabe marcar un teléfono de disco o uno de nosotros que no comprende el uso de una pirámide, los científicos están limitados para  entender los secretos de la materia.

Nuestra experiencia terrenal nos impide comprender con facilidad un viaje cercano a la velocidad de la luz. Pensar que la materia se dilata o se comprime de acuerdo a la velocidad constituye una experiencia no vivida por nosotros y se hace difícil explicarla.  Lo mismo podría decirse del tiempo, este se consideraba como una constante universal hasta que Einstein demostró que la velocidad puede afectar el ritmo del tiempo.  La gravedad misma también puede variar el paso del tiempo.  Esto es posible entenderlo gracias a equipos y situaciones que han permitido comprobar esos hechos.

Entender el fenómeno completo de la gravedad y el comportamiento cabal de los fotones al viajar a casi trescientos mil kilómetros por segundo, constituye un enigma indescifrable por nuestras limitaciones sensoriales y experiencias.

Mientras más estudiamos un fenómeno, más preguntas surgen. Es que el conocimiento es infinito y nuestra observación y explicación del fenómeno subjetivo. La calidad de objetivo proviene del objeto y el sujeto que lo estudia jamás será objetivo,  se quedará en el plano subjetivo a partir de su propia experiencia limitada.

Cuando analizamos al átomo alguien podría pensar que está por encima del mismo. Pero… ¿el ser humano hizo al átomo o el átomo hizo al humano? Una  reflexión nos pondría en una inferioridad frente al poder maravilloso del simple átomo.

Esta interrogante se podría aplicar al átomo con respecto a las partículas que lo componen y un  análisis nos hará comprobar el enorme poder de las partículas, cuyo comportamiento rompe los esquemas de la física tradicional.  Se debe atravesar un nuevo umbral dentro de la ciencia a fin de comprender las leyes primigenias que dieron origen a la materia y al universo conocido en donde una misma partícula podría estar al mismo tiempo en mi residencia de Santiago,  en Dominicana y en uno de los cinco condados de Nueva York.

Los secretos de la materia son infinitos. Pensar que un gramo de petróleo contiene energía infinita en razón de que la materia es indestructible, es poco asimilable.  Pensar que el globo terráqueo cabe en una pelota de fútbol dado que los  átomo que componen toda materia son teóricamente espacios vacíos, nos hace sentir escépticos.   Imaginar que el hoyo negro en medio de la vía láctea se tragará  la inmensidad de materia que la compone, nos debe llenar de humildad y afortunados de haber evolucionado a partir del átomo primigenio de hidrógeno y de las partículas que lo componen, génesis de todo cuanto existe.

¿Somos un sueño de la diosa Maya?

Una religión de la India sostiene una idea poco comprensible de Dios.  Para ellos nosotros somos un sueño de una Diosa llamada Maya.  Esto dio origen a la saga de películas Matrix.

Todas las explicaciones que podríamos hacer de un Dios de los tantos imaginados por los humanos están condicionados a nuestra  limitadísima experiencia, incapaz de comprender las partículas y menos aún a un Dios infinito, inescrutable, omnipotente, omnisciente…  que se preocupa por este planeta que es menos de una partícula en la inmensidad del universo.

Algunos hombres dicen hablar con Dios, otros dicen representarlo, otros dicen ser dioses y políticos se creen por efecto de la adulación, ser dioses por  el hecho de gobernar una ínfima parte de esta partícula que flota en el universo llamado tierra.

Inmensas las gracias al Maestro Dr. Frank Peña por colocarnos en la senda reflexiva, al subdirector de este espacio el Ing. Julio Ramírez, Dr. Freddy Armando,  Ing. Graciani Pichardo, Marlon Anzelotti y a todos los que me enseñan con sus escritos.

fuente> HOY.COM.DO