Colombia responde carta de advertencia de Rusia sobre Venezuela

    La mañana del martes 2 de abril, Colombia rechazó el comunicado enviado al presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, Alejandro Chacón, bajo la firma del embajador ruso en Bogotá, Sergei Koshkin, y con el rótulo oficial de esta diplomacia.

    En el escrito se afirma que cualquier incursión a Venezuela por los países que respaldan a la oposición de Maduro será interpretada por Moscú como una amenaza a la paz.

    La carta rusa cita que “el uso ilegítimo de la fuerza militar contra Venezuela por parte de otros Estados que respaldan a la oposición será interpretado por el Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia solamente como un acto de agresión contra un Estado soberano y una amenaza a la paz y seguridad internacionales”

    A lo que el presidente de ColombiaIván Duque, respondió que “Colombia no está en el plan de agredir a ningún Estado, pero sí está en su deber de defender la Carta Democrática interamericana y denunciar los atropellos de la dictadura en Venezuela”.

    Además reiteró que “tanto Colombia como el Grupo de Lima como la Organización de los Estados Americanos (OEA), han dicho en todos los foros multilaterales que lo que se debe profundizar es un cerco diplomático”, agregó el mandatario.

    El canciller colombianoCarlos Holmes Trujillo, en un comunicado rechaza “enfáticamente la  Declaración del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación Rusa sobre la situación de la República Bolivariana de Venezuela” y reafirma que “la transición a la democracia debe ser conducida por los propios venezolanos”

    El diplomático añadió que “cualquier despliegue o incursión militar en apoyo al régimen ilegítimo de Nicolás Maduro pone en riesgo la transición democrática y constituye una amenaza a la paz y la seguridad en la región”.

    El escrito enviado por Rusia tiene firma del 28 de marzo de 2019 y es una declaración aprobada por el parlamento el 27 de febrero de 2019 en una sesión oficial que pactó que se le hará llegar a distintos países y organismos como las Naciones Unidas

    Comunicado de la Cancillería de Colombia

    El Gobierno de Colombia rechaza enfáticamente la Declaración del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación Rusa sobre la situación de la República Bolivariana de Venezuela.

    Las acusaciones contenidas en dicha declaración no corresponden a la realidad y constituyen una distorsión de la posición de Colombia, compartida por varios países de la región, y de sus actuaciones concretas en relación con el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela

    Colombia ha respondido a la crisis multidimensional que atraviesa Venezuela, y de la cual es responsable el régimen ilegítimo y usurpador de Nicolás Maduro, desde la legalidad, la solidaridad y la responsabilidad.

    Legalidad, de conformidad con sus obligaciones como miembro de la Organización de Estados Americanos, y en cumplimiento del régimen democrático interamericano.

    Responsabilidad, frente al flujo migratorio masivo procedente de Venezuela y frente a los desafíos que este supone para las capacidades nacionales.

    Solidaridad, frente a la situación humanitaria y las graves privaciones y necesidades en que viven millones de venezolanos, para la atención de la cual se ha ofrecido como canal para recibir, acopiar, y preservar la asistencia humanitaria ofrecida por diversas naciones, a la espera de su entrega efectiva.

    Colombia reitera que la transición a la democracia debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente y en el marco de la Constitución y el derecho internacional, apoyada por medios políticos y diplomáticos, sin uso de la fuerza

    La situación de Venezuela constituye un asunto regional y hemisférico que no debe ser empleado como instrumento de ninguna competencia geopolítica.

    En ese sentido, Colombia reitera que cualquier despliegue o incursión militar en apoyo al régimen de Nicolás Maduro pone en riesgo la transición democrática y la normalización constitucional en Venezuela, y constituye una amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad en la región.