5 problemas que afectan al clítoris

El clítoris es ese enigmático órgano sexual femenino cuya única función es brindar placer. Con la estimulación, este pequeño botón localizado en la parte superior de la vagina, crece y se hincha, como si se tratara de una especie de pene.

Sin embargo, no todo es placer cuando hablamos de clítoris; también puede presentar dolor, infecciones, falta de sensibilidad o todo lo contrario. Estos 5 problemas que afectan al clítoris te darán una idea de las complicacionesque puede sufrir este órgano fundamental de la vida sexual femenina.

Síndrome de excitación genital persistente

Se cree que un uno por ciento de las mujeres sufren esta condición. En ella, la mujer se encuentra la mayor parte del tiempo al borde del orgasmo, por lo que cualquier roce o interacción genital puede desencadenar el clímax. Aunque de principio pueda sonar atractivo, a la larga este síndrome puede resultar muy incómodo, pues la excitación sexual es permanente y un paseo en bicicleta, un movimiento en una silla o incluso un pantalón muy ajustado pueden desencadenar una respuesta sexual difícil de controlar.

En general, esta condición se asocia con otras complicaciones de salud como várices en la pelvis, una vesícula hiperactiva o un desorden neurológico. Ya que se trata de un fenómeno poco investigado y poco difundido, es importante consultar con un especialista.

Insensibilidad permanente

Sin importar cómo se intente estimular, un clítoris insensible es incapaz de sentir excitación ante las cariciasrealizadas con la mano, la lengua o algún juguete sexual, incluso si se usa algún lubricante especial para inducir sensaciones. Este caso se clasifica como anorgasmia, definida por la Clínica Mayo como la dificultad regular para alcanzar el orgasmo luego de una amplia estimulación sexual.

Generalmente, la anorgasmia tiene una raíz psicológica, por lo que una mujer que sufre esta condición debe acudir con un sexólogo para revisar su vida sexual y determinar las razones de su falta de excitación.

Insensibilidad ocasional

En algunos momentos, el estrés o el estado de ánimo de una mujer puede afectar su sensibilidad clitoriana. Esta condición, diferente de la anorgasmia que ocurre de manera casi permanente, es pasajera y a menudo se corrige al encontrar el origen del problema. Descanso, tranquilidad mental, un cambio en la rutina sexual, pueden ser medidas suficientes para resolver este contratiempo.

Dolor

El clítoris es un órgano extremadamente sensible constituido por miles de terminaciones sanguíneas y nerviosas. Su sensibilidad es tal que, a menudo, su estimulación puede resultar dolorosa.

Si el clítoris duele, frecuentemente la raíz del problema está en la forma como se estimula o en algún cambio en el ambiente genital.

Cuando la estimulación clitoriana se realiza con demasiada fuerza, con las uñas largas, con torpeza o con algún juguete sexual que vibra con mucha potencia, es probable que la sensación sea de dolor y  no de placer. En este caso hay que detenerse, lubricar correctamente y encontrar una manera más suave de acariciar el clítoris, pues se trata de un órgano delicado.

En otras ocasiones el dolor puede ser causado por la resequedad provocada por condiciones como la menopausia, los cambios hormonales o los efectos secundarios de algún medicamento. En este caso, utilizar un lubricante a base de agua en cantidades abundantes puede ayudar a resolver el problema.

Inflamación y enfermedades

Al igual que la vagina, el clítoris es propenso a sufrir infecciones bacterianas o por hongos. Candidiasis, herpes, pruritos y rasguños son algunas condiciones que pueden desencadenar una infección en la zona. Si existe inflamación, comezón o dolor y se sospecha que el origen es bacteriano o micótico, lo mejor es acudir con un ginecólogo para tratar correctamente la infe